lunes, 10 de noviembre de 2014

El Cristo del Salvador. (La Valencia religiosa #1)

Cristo del Salvador, hoy en día en su Iglesia. 

Cuenta una leyenda que después de la Pasión de Cristo, Nicodemo decidió tallar una imagen de Jesucristo en la cruz, para que transcendiera. Esa imagen fue pasando de apóstol en apóstol y finalmente los discípulos la llevaron a Beirut. Allí permaneció venerada y obrando milagros hasta que la ciudad fue conquistada por los musulmanes en 1250. Estos destruyeron las imágenes e iconos, excepto el Cristo, que los cristianos lanzaron al mar esperando salvarlo.Ese mismo año, apareció remontando el río Turia a contracorriente el 9 de Noviembre (el día de su fiesta) con dos faroles encendidos en los brazos. Curiosamente en ese momento pasaba una riada por Valencia, y al paso de la imagen las aguas bajaban su nivel.  Finalmente la gran talla de madera encalló en la orilla derecha del río en el tramo que va de las Alameditas al puente de la Trinidad.
Llegada del Cristo a Valencia, según la tradición. oleo de Salvador Gómez. s. XVII.



Cuando se rescató la imagen, esta se alojó en la mezquita que se hallaba en  proceso de consagración a ermita de Sant Jordi por ser la más cercana a donde se encontró. El obispo de entonces, que consideró el encuentro a un gran prodigio, pensó que el lugar apropiado era la Catedral  y lo llevo hasta allí. A la mañana siguiente apreció de nuevo en San Jaime ( y más tarde Iglesia del Salvador, por la aparición de esta imagen). Se repitió el traslado alguna vez más, reapareciendo en su actual parroquia, y como tras cada intento la imagen aparecía en esta iglesia del Salvador, se entendió que era señal inequívoca de el Cristo quería quedarse en esta iglesia, y así se hizo, permaneciendo hasta hoy.
La del Salvador era, además, la imagen que la ciudad sacaba en las procesiones para pedir el fin de una  epidemia, una guerra o una catástrofe natural. Y como no podía ser de otro modo, en el año 1936 durante la Guerra Civil Española, el Cristo fue echado a la hoguera, pero gracias a un maestro que pasaba por el lugar, pudo salvarlo del fuego y sólo se consumió el madero (la cruz) aunque el Cristo sufrió daños en la espalda. En el año 2007 el Cristo fue restaurado en su integridad por el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, envolviéndole su original aspecto que distaba mucho del que tenía en ese momento.


El cristo del Salvador se trata de una imagen de madera de haya policromada, de alrededor de tres metros de altura y 300 kg  de peso, fechada en el siglo XIII. La imagen medieval se presentaba naturalmente en una actitud un tanto hierática y geométrica, aunque empieza a adivinarse el intento de naturalización propia del periodo gótico, siendo característica singular de la obra la extraña colocación de la cabeza del Cristo. Como la imagen no atiende a proporciones naturales se ha calificado como primitiva la forma de trabajar del artista.  La imagen esta concedida para ser visualizada de frente puesto que el reverso no esta esculpido, El modo de ejecutar la policroma  también es muy arcaico, como demuestra la representación de las llagas y la sangre que brota de estas. 
Casalicio en el viejo cauce del río Túria,  con el conjunto escultórico
 del Cristo del Salvador, y Santo Tomas de Villanueva.  Marca
 el punto donde fue recogida la imagen de las aguas , según la tradición.

Históricamente este fue el primer Cristo que llegó a Valencia tras la Conquista y estilísticamente pertenece a la transición del Románico al Gótico. Se ha insinuado que debió formar parte de un grupo escultórico que representaría un descendimiento, debido fundamentalmente a la postura del Cristo crucificado y al brazo añadido en una etapa posterior a la realización del original. En todo caso, es una pieza de enorme importancia, tanto  artística e histórica como sentimental.

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