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domingo, 31 de octubre de 2021

La esencia del Murciélago (Valencia oculta#6 )

Esencia de murciélago, algo de lo que Valencia está llena.

EXTRAMURS
El Botànic

Callejero estás tan acostumbrado a verlos por todos los lugares de la ciudad, que inconscientemente los obvias, pero si eres un callejero que hace poco ha llegado a Valencia, tal vez te llame la atención el ver murciélagos por todos lados. Porque Valencia es como una especie de Gotham a la mediterránea dónde aparece el icono de Batman en cualquier sitio.  

El murciélago, icono representativo de los vampiros, del famoso Conde Drácula, y como no, de la festividad de Halloween, es el emblema heráldico de la ciudad de Valencia, al contrario que otras tienen leones para representar el valor, o dragones para la fiereza.

Existen dos historias para contar el origen de este símbolo, la real y la leyenda. Curiosamente se da como oficial en nuestra tierra la versión mítica.

Se cuenta que cuando la ciudad de Valencia era conocida como Balansiya y los callejeros eran musulmanes, estos sabían entrenar y domesticar a estos seres de la noche para que cazaran mosquitos, pues la ciudad contaba con infinitud de fuentes, albercas, acequias y el valladar de la muralla por donde se retenía agua estancada, un lugar perfecto para la cría de larvas de mosquito, un fantástico majar para los murciélagos.

Ejemplar de murciélago. 

Cuando Jaime I de Aragón sitió la ciudad de Valencia, allá por 1238, un viejo nigromante musulmán le auguró al Rey Conquistador, que mientras un murciélago pudiera sobrevolar todas las noches la ciudad de Balansiya, está se mantendría a salvo del poder de los cristianos.

Pero sucedió algo que no esperaban ni el bando moro, ni el cristiano, y es que un murciélago se enamoró de los colores del emblema aragonés de la tienda real.

Una noche cuando un grupo de guerreros islámicos acudieron al campamento cristiano de hurtadillas, el oído especial del murciélago detectó el sonido de las pisadas de esos hombres y para mantener la presencia de esos colores que tanto le atraían, el animalito hizo vuelos rápidos dejándose caer en picado sobre un tambor que había entre los aperos de los hombres del campamento.

El pequeño murciélago se dejaba caer una y otra vez fuertemente sobre el tambor, hasta que llamó la atención de los soldados que hacían guardia esa noche, alertados por el sonido fueron a ver que era ese constante: toc, toc, toc… y descubrieron la presencia de los musulmanes acercándose a la tienda donde dormía el Rey Conquistador, dando la voz de alarma y salvando, así, la vida del monarca.

Murciélago tocando el tambor
Montaje: I. Balensiya

Don Jaime al abrir la tienda para salir al exterior a ver lo que sucedía, el murciélago se coló dentro, quedando capturado en el interior de la carpa real. Al día siguiente la ciudad de Valencia, sin su murciélago protector, cayó en manos cristianas al rendirse el soberano Zayyan Mardanish.

Consciente del acto heroico del pequeño animalito que revoloteaba por la cubierta oro y grana de la tienda real, el rey Jaime decidió inmortalizarlo junto a los colores que tanto le gustaron, para que protegiera el escudo de esa nueva ciudad, que a partir de ese día era cristiana.  

Pequeño murciélago 

Esto es solo la leyenda que cuentan a los niños valencianos  en el colegio, y lo que comentan a los turistas que preguntan sobre ello. La historia real de este símbolo heráldico viene de la cimera del Rey Pedro El Ceremonioso, que en su yelmo tenía representado el dragón alado de San Jordi, patrón de Aragón. Algo más verosímil en la heráldica medieval, ya que la iglesia era más afín de la historia de San Jorge matando al dragón, que el murciélago emblema de los seguidores de artes oscuras.

En el Bestiario de Don Juan de Austria de Martín Villaverde en el año 1570 recoge lo siguiente:

«El murciélago es ave y animal que vuela de incierta manera de naturaleza, con alas de cuero que con unos pellejos corta el ayre y en el se sustenta. Anda entre las aves y animales con quatro pies y pare no güevos sino hijuelos de su forma y los cria con leche. Cerca, rodea y busca su pasto de la tarde, pasada la luz del sol, que con el sol no ve lo a á menester. Su pluma es vello y color pardo a manera de ratón. Chilla enhadosadamente.»

Murciélago representado en el siglo XV

Si nos adentramos mar adentro hasta Mallorca, podemos observar al igual que Valencia, está timbrada por este peculiar animal, debido a otra leyenda también atribuida al rey Jaime I, y es que se dice que el monarca protegió a un murciélago que se encontraba dentro de la primera mezquita consagrada como iglesia en la ciudad de Mallorca, que más tarde pasaría a ser la de san Miguel. Curiosamente, a San Miguel también se le representa con un dragón.

Supuesto yelmo de Jaime I con el drac alat.

Cimera del Rat Penat de la Real Senyera

El famoso dragón aparecía representado en los escudos de la ciudad de Valencia y Palma de Mallorca, pues ambas estaban gobernadas por los reyes de la Corona de Aragón. Con el paso del tiempo, y las reinterpretaciones artísticas en pintura y orfebrería, este drac alat, se convirtió en un rat penat.

Cabe decir que, en 1878, Constantí Llombart y Teodoro Llorente fundaron una asociación para defender la cultura y la lengua valenciana, llamada Lo Rat Penat, usando este animal como emblema. Así pues, el murciélago que conocemos hoy en día, empezó a usarse a finales del siglo XVIII y principios del XIX, cuando el movimiento del Nacionalismo en la política, el Romanticismo en el arte y la Renaixença en la literatura, buscaba la idealización del pasado, las viejas glorias, las leyendas y mitificar a los héroes del pasado. Todo esto en un ambiente medieval. ¡Qué mejor que introducir esta leyenda del murciélago de la mano de nuestro amado Jaime I !

Desde entonces el murciélago aparece en todos los escudos de la ciudad y en los documentos oficiales.

Representación de murciélago en un antiguo documento. 

En la actualidad podemos ver el murciélago en los escudos de la ciudad, del Levante Unión Deportiva y del Valencia Club de Futbol, que como dice su canción alegórica: «Murciélagos al frente, valencianos hasta la muerte.»

Escudo de la ciudad y clubs deportivos
Montaje: I. Balensiya

También, aparece en el escudo del Real Club Náutico de Valencia, además de muchos escudos de los casales falleros de la ciudad.

Mientras en el escudo de Mallorca, el murciélago aparece representado del mismo color dorado que la corona.

Escudo de la ciudad de Palma de Mallorca

Finalmente, cómo curiosidad, en la ciudad del amor, Teruel, había un murciélago encima de la corona que conmemoraba la participación de los habitantes en la conquista de Valencia, pero desapareció en el siglo XIX, con el movimiento romántico antes mencionado, cuando crearon la nueva versión del blasón turolense solo con el toro y la estrella, en representación de la leyenda de Diego de Mancilla e Isabel de Segura, respectivamente. 

Escudo antiguo de Teruel

Así que Callejeros, si veis volar un murciélago o se acerca a vuestras casas, alegraos al verlo porque no es más que un símbolo de buena suerte, y de valor en nuestra tierra. ¡Pero cuidado! Es mejor no tocarlos y si se cuela en casa, esperar que se marche por si solo, o espantarlo con algún trapo para que salga por alguna ventana. 


Ejemplar de murciélago que se coló dentro de mi casa.
Fotografía: I. Balensiya

jueves, 19 de febrero de 2015

Gatos del Jardín Botánico de Valencia. (Gatos de Valencia#1)


Redford

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El Botánic

Mañana 20 de febrero se celebra el día internacional del gato, así que por ese motivo, vamos a parar nuestro callejear por la ciudad para detenernos en el Jardín Botánico de la Universidad de Valencia.  Dentro de este oasis urbano lo custodian unos 50 felinos que dependen directamente de los voluntarios que forman “Gatos del Jardín Bótanico” Quienes empezaron su labor en 1995 logrando que 100 gatos encuentre una casa y una familia que cuiden de ellos. 

Esta idea surgió de Mercedes Andina, la coordinadora e impulsora de esta colonia de gatos del jardín, de un viaje que hizo a Roma. En la década de los 90 los felinos abandonados en España estaban desprotegidos, en las perreras los mataban en cámaras de gas. Así que este proyecto salvaguarda el bienestar de estos gatos. 

Mercedes Andina, junto a Scaramouche 

“Gatos del Botánico” es un grupo privado, los cuales se autofinancian mediante las aportaciones que hacen los voluntarios y la organización de diversos mercadillos benéficos en algunas ocasiones al año. Donde todos los productos que se venden en el mercadillo están hechos por los propios voluntarios y cuyo beneficio esta íntegramente dedicado a la manutención y cuidados veterinarios de la colonia felina. 
Toñi y Pura unas de las voluntarias en los puestos de mercadillo

El precioso Scaramouche, paseando por el jardín
con sus 17 años, el mas viejo de la colonia. 

El grupo de voluntarios se encargan de ayudar y cuidar a los gatos, poniéndoles a su disposición pienso seco y agua en sus comederos y bebederos. Siempre escogiendo un pienso de calidad para no crear problemas de salud a la larga a los felinos. También vigilan el estado de salud de cada uno de ellos periódicamente. Se  esterilizan y castran a los gatos para controlar la población. Los gatos tienen todos su nombre, el cual se escoge de forma alfebetica, según el mes en que aparecen. Por ejemplo si un gato llega en enero, se le pone un nombre que empieza por “A” en febrero por “B” y así hasta complementar dos años. Es una forma de saber qué mes y año llego el animal al jardín. 
A su vez intentan buscarles una familia, y cuando lo consiguen el gatito es aislado unos días para ver su estado de salud, se desparasita, es vacunado y esterilizado si tiene más de 6 meses. 

Gatito afortunado que ha encontrado
una familia que le dará mucho cariño

Si quieres ayudar a los voluntarios:

1.   Apadrinar.
Ingresar dinero en una cuenta bancaria que irá destinado al cuidado del gato.

2.   Hacerse voluntario.
Si eres de Valencia o alrededores puedes ir, llevar comida, cuidar a los gatos en persona o colaborar en todo lo que puedas.

3.   Adoptar.
La adopción de los gatos es el principal objetivo. Si te interesa puedes pasarte por el jardín o ponerte en contracto con ellos a través de su Facebook: Gatos del Jardín Bótanico de la Universidad de Valencia.
4. Acudir a los eventos que organizan.
 A lo largo del año realizan acciones para recaudar fondos y así poder alimentar y prestar atención veterinaria a los felinos. 


Yo misma dando de comer a algunos felinos. 


lunes, 18 de agosto de 2014

Murciélagos, guardianes de la ciudad. (Leyendas valencianas#2)

Recreación de murciélago sobrevolando la ciudad. 
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El Bótanic


Las murallas de Valencia servían para proteger la ciudad de las invasiones no deseadas.  La cual estaba provista de diferentes puertas de acceso y torres para vigilar la entrada y salida  de los que discurrían a diario los mercaderes, viajeros, visitantes, artesanos entre otros personajes variopintos.

Para el control, apertura y cierre existía un horario basado en la luz solar del día, se entraba por la mañana y al caer el sol, cuando llega la oscuridad, cerraban las puertas sin esperar a nada ni nadie.


Si alguno llegaba después del cierre de las puertas de la ciudad, se exponía a pasar la noche fuera de las murallas a la intemperie, bien apoyado en sus muros, o vigilando sus propiedades que viajaba con ellos. En teoría no era nada malo, solo tenían la esperanza de que la noche gozará de buen tiempo además estar despejado el cielo para poder  disfrutar a lo largo de la noche de la luminosidad  belleza de la luna. 

Pero existe una leyenda relacionada con esta causa, que todo viajero informado no la menospreciaba no la ponía en duda, cuenta esa tradición que debía llevar anudado al cuello un pañuelo que le cubriese con seguridad la yugular… Pues los murciélagos estaban para defender la ciudad por la noche, los cuales anidaban en los huecos de las torres o en el lienzo de la muralla. Haciendo honor al emblema del escudo de la ciudad atacaban desde allí a todos los individuos  a los que podían morder, de esta manera, era un firmes defensores de la ciudad, en un momento cuando sin protección, les vencía el sueño, el murciélago clavaba sus dientes succionando la sangre del desprevenido. 

Al día siguiente era encontrado inerte, tal como se había aposentado en el lugar que había elegido para pernoctar. Los más afortunados se libraban por cubrirse el cuello con el brazo, pero estos también podían ser mordidos y el infeliz que era víctima de una mordedura, pese a defender su garganta como podía, terminaba muriendo a los pocos días por la infección de la rabia sin poder recibir ayuda.

De esta anécdota procede el misterio de aquella frase muy recurrida para identificar la ciudad de valencia “quedarse a la luna de valencia” es decir quedarse siempre despierto, observando la belleza de la luna, para no caer en brazos de Morfeo y ser víctima de los furiosos murciélagos, unos peligrosos transmisores de enfermedades, pera casi increíble, pero estas criaturas nocturnas que defendieron con todas sus fuerzas las murallas que protegían la ciudad, se ganaron el honor de ser el símbolo principal del escudo de  Valencia, lejos de atribuirle referencias diabólicas o malignas lo consideran un signo de felicidad y  de protección.

El murciélago sobre el escudo de la ciudad.
En una reja de las puertas de las torres de Quart.