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sábado, 11 de enero de 2020

Arquitecto Antoni Gilabert Fornés (Valencianos ilustres#5 )


Calle dedicada a su memoria, desde 1963.
Fotografía I.Balensiya.

POBLATS DEL OEST
Benimàmet. 


Antoni Gilabert Fornés fue un arquitecto  nacido en la ciudad de Pedreguer (Alicante) en 1716 y que falleció en Valencia en 1792. 

Marchó a la ciudad de Valencia a estudiar arquitectura y matemáticas, junto con Tomás Vicente Tosca. Sus primeros trabajos en el mundo de la construcción fueron como aparejador, hasta 1768 cuando  fue el encargado del departamento de arquitectura de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, llegando a ser director general en 1784. 

Se convirtió en uno de los arquitectos más famosos de la inspiración clasicista del siglo XVIII (estilo conocido como Neoclasicismo). Aunque también trató el barroco en alguna de sus construcciones. 

Entre sus trabajos se encuentran algunas de las obras más importantes del neoclásico valenciano, destacando:

El proyecto de la fachada de la Aduana de Valencia, actual Palacio de Justicia. (1785 y 1760) 

El actual Palacio de la Justicia.
Fotografía: I. Balensiya
La remodelación de la Capilla de San Vicente, en el Convento de Santo Domingo. También la celda de San Luis Bertrán, en el mismo convento.
El retablo del Monasterio de la Zaidía en Valencia, actualmente desaparecido. 

Única foto del retablo del Monasterio de la Zaidia,
antes que fuera derribado. 
Trabajó entre los años 1763 y 1771 en la iglesia de las Escuelas Pías. 

Fachada de las Escuelas Pías de Valencia.
Hizo los proyectos de las iglesias de l´Alcúdia, Turís y Gestalgar. Junto al de la Capilla de Nuestra Señora de la Virgen de la Soledad de Nules, entre los años 1757 a 1769.

Detalle de la capilla de la Virgen de Nules.
Su última obra fue la iglesia de Santa Ana de Borbotó, cuyo proyecto firmó en 1789.

La iglesia de Borbotó
Pero sobretodo, al arquitecto Gilabert se le conoció por su gran obra de remodelación en la Catedral de Valencia, cuando decidió enyesar toda la plementeria gótica de los techos del templo, para remozarla de un aspecto neoclásico. Porque según el criterio de la época, el gótico era un gusto bárbaro. 

Así que durante el último tercio del siglo XVIII procedió a recubrir no solo las bóvedas, sino también columnas con pilastras y arcos ojivales típicos del gótico, los hizo de medio punto. Finalmente, derribó las capillas laterales góticas y construyó otras nuevas al  gusto academicista. 

"Afortunadamente" gracias a los ataques sufridos en la Guerra Civil en 1936, cuando se repararon los daños causados en la Catedral, decidieron retirar todos los estucos de Gilabert y devolverle el aspecto original de la época medieval hasta cierto punto, pues aún quedan restos de aquellos años neoclásicos. 


Restos de la decoración neoclásicos en el interior de la Catedral
Un ejemplo de las capillas neoclásicas 



                                               

martes, 29 de enero de 2019

Vicente Blasco Ibañez (Valencianos ilustres#4)


Vicente Blasco Ibáñez en su despacho, en su casa de la Malvarrrosa (Valencia)

POBLADOS MARÍTIMOS
Malvarrosa

Callejero, tal día como hoy, un 29 de enero en el año 1867, nació uno de los más ilustres valencianos, Vicente Blasco Ibánez, en el número 8 de la calle de la Jabonería Nueva, cerca de la calle Pie de la Cruz, en la trastienda de una tienda de comestibles donde vivían sus padres Gaspar Blasco y Ramona Ibáñez.


Los padres de Blasco Ibañez
Casa natalicia del escritor. 
Lo bautizaron en la iglesia de los Santos Juanes, frente a la Lonja. Posteriormente, cuando tuvo edad comenzó sus estudios en las Escuelas Pías con los Padres Escolapios. Más tarde, ingresó en el Colegio Levantino, ubicado en lo que hoy es la plaza de Mariano Benlliure.
En esta época, fue cuando surgió su pasión por la lectura. Le gustaba consumir sobretodo el género romántico – tan de moda en la época – y entre sus escritores favoritos se encontraba Victor Hugo. El joven Blasco tenía una gran imaginación, que demostró a la hora de escribir sus novelas durante los años siguientes.

Cuando apenas contaba con 16 años, decidió escaparse de casa y marcharse a Madrid, a vivir por su cuenta. Una vez en la capital, trabajó en la casa del escritor Fernández González. La vida en las calles madrileñas le sirvió para iniciarse en el arte de escribir y publicar sus primeros escritos, pero sin mucho éxito.


En 1884, tras no encajar en el ambiente literario de Madrid, bien por su juventud, bien porque no conocía a nadie, cedió a las suplicas de su madre y regresó  a Valencia, donde continuó escribiendo, esta vez en valenciano, llegando a publicar algunos relatos como La Torre de la Boatella, en la revista de Lo Rat Penat que dirigía Constantí Llobart, ganando uno de los accésits de los premios de los Jocs Florals. En su lengua materna, siguió escribiendo En la porta del cel y Lo darrer esforç. Un poco más tarde continuó escribiendo, pero esta vez ya en castellano,  las novelas de: Fantasias, El adiós de Schubert, El Conde García Fernández, Aventurras venecianas, Por la Patria, La muerte de Capeto, Marimori, Un idilio nihilista y Fátima.

En los Juegos Florales, de 1888, se le premió el trabajo Hugo de Moncada. Se licenció en derecho en la Universidad literaria de Valencia, donde cursó los estudios completos, aunque nunca ejerció como abogado. Estudió leyes más por el empeño de sus padres, que por vocación, que querían que hiciera algo serio en su vida, pues lo veían con demasiada imaginación y fantasía.
Sus dos grandes vocaciones en la vida siempre fueron la literatura y la política. Se afilió primero al partido Republicano Federal. Precisamente, a los ideales republicanos dedicó sus primeros artículos de política, en el semanario La bandera federal que fundó él mismo. En 1890, instigó en diversas acciones y manifestaciones contra el Gobierno que presidía Cánovas del Castillo, y siendo perseguido por  la Justicia, se  exilió durante unos meses en París.

Fotografía de su boda
Tras una amnistía general, regresó a Valencia, para casarse con María Blasco Cacho, con quien tubo  tres hijos: Mario, Libertad y Sigfrido. En 1891, fue nombrado presidente regional del Partido Republicano Federal. El presidente nacional del partido Francisco Pi y Margall,  fue invitado por Lo Rat Penat como Mantenedor de los Juegos Florales de Valencia, pero éste no pudo asistir y le sustituyó en la cátedra su representante en Valencia, Vicente Blasco Ibáñez, que vivía en su casa en las orillas de la Malvarrosa.

En esta época, escribió y publicó sus trabajos literarios más políticos: La araña negra, Viva la República y Catecismo del buen republicano. Tras ser derrocado en las elecciones en las que se presentó por el distrito de Sueca, Vicente Blasco Ibáñez fundó el 12 de noviembre de 1893, el diario El Pueblo¸ que puso al servicio de sus dos preferencias vitales, la literatura y la política. Desde sus páginas iba orientado al republicanismo valenciano, impartiendo doctrina e instrucciones.
Instigó su particular guerra contra sus adversarios políticos, al tiempo que escribiría toda su obra literaria en entregas, para luego esos folletines recopilarlos en libros.
Consiguió  así instaurar una corriente de pensamiento dentro del republicanismo, conocido como blasquismo, y sus seguidores  blasquistas, que arraigó sobretodo en la zona de La Ribera.
Este movimiento se convirtió en la base de un partido independiente creado por él mismo. En 1896, a consecuencia de sus acciones políticas se vio obligado a exiliarse a Italia, donde aprovechó para escribir En el país del arte.
Su carrera política perjudicó su vida literaria y personal, aunque él amaba tener esa vida convulsa. Su devaneo político también hizo que no le concedieran el Premio Nobel de Literatura, pues ideales republicanos y antimonárquicos fueron utilizados en su contra por los gobiernos de turno, para que el rey de Suecia nunca le concediera el galardón.

En 1898, fue elegido Diputado a las Cortes por Valencia, escaño para el que fue reelegido también en las legislaturas de 1901, 1903, 1905 y 1907. En su época como diputado escribió: El Juez (1894), Arroz y tartana (1894), Flor de Mayo (1896), Cuento valencianos (1896), La Barraca (1898) – que fue traducida al francés y sirvió para darle a conocer en Europa – Entre naranjos (1900) que la escribió en una casa de campo en Alzira, La Condenada (1900) y Cañas y barro (1902)


Esta fue una larga serie de novelas de temática valenciana, que constituyen un gran testimonio etnológico, ya que describen fielmente las costumbres, tradiciones, usos y normas de la Valencia del siglo XIX.
En 1904, cansado de las lides políticas desarrollas en Valencia, y quemado por su vida agitada, se marchó a Madrid, donde decidió dedicarse solamente a la literatura, olvidándose de la política. Instalado ya en la capital, abandonó los temas costumbristas valencianos, para desarrollar tesis y  temas sociales. En esta época fue cuando escribió La Catedral (1905), La Horda (1906), en ese mismo año el Ayuntamiento lo declaró  Hijo Predilecto de la Ciudad y le hizo un homenaje. Y en Francia, el presidente de la República le nombró Caballero de la Legión de Honor.
En esta época inició el ciclo psicológico con La maja desnuda (1906), Sangre y arena (1908), Los muertos mandan (1909) y Luna Benamor (1909).
En estos años, compaginó su carrera literaria con conferencias, como las de Argentina, Chile y Paraguay.

Durante su viaje por Argentina
En su estancia por aquellas tierras intentó hacer las américas, llevado por su gran imaginación y espíritu aventurero. Creó unas colonias agrícolas, pero el grandioso proyecto fracasó, por la  tierra y el clima, que no acompañaron. Abandonó el proyecto avergonzado por el fracaso, y se mudó a Francia.
Instalado en París, se dedicó  a escribir las  crónicas de la recién estallada Primera Guerra Mundial. Este echo le influenció en sus siguientes obras: la Historia de la guerra europea, Los cuatro jinetes del Apocalipsis (1916), Mare Nostrum (1918) y Los enemigos de la mujer (1919), Los cuatro jinetes del Apocalipsis, fue convertida en guión el cinematográfico de una película. 

En Estados Unidos, fue investido doctor honoris causa por las Universidades de Washington y México. Volvió a Francia, esta vez se instaló en Menton desde donde, en 1921,  viajó a Valencia para recibir  numerosos homenajes. De vuelta en Francia volvió a escribir,  ahora sobre temas españoles, calificados de poca calidad, como El paraíso de las mujeres (1922), La reina Calafia (1923), El Papa del mar (1925), Una nación secuestrada, La tierra de todos, El militarismo mejicanoLos enemigos de la mujer. Blasco publicó gran parte de sus obras en la  Editorial Prometeo.


El escritor recién fallecido en su lecho. 

Finalmente, la víspera de su  61 cumpleaños, el 28 de enero de 1928, falleció en Menton Fontana Rosa, y no fue hasta el 29 de octubre de 1933, cuando sus restos mortales fueron trasladados a Valencia, a bordo del buque insignia de la Armada Española “Jaime I”, siendo recibidos en el Puerto por el pueblo valenciano,  el presidente de la Repúplica, Alcalá Zamora y todo el Gobierno, para ser inhumados en un nicho del cementerio de la ciudad,  en el que  se puede leer:

Quiero reposar en el más modesto cementerio valenciano, junto al Mare Nostrum, que llenó de ideal mi espíritu, quiero que mi cuerpo se confunda con esta tierra de Valencia, que es el amor de todos mis recuerdos.
Lápida de la tumba del escritor en el cementerio general de Valencia.

De este modo, quedo vacío el sarcófago que Mariano Benlliure le talló a su querido amigo, y que después de exponerse durante años en el convento del Carmen, ahora ha sido trasladado  el museo de Bellas Artes San Pío V. Pero, la historia casi novelesca de las tumbas de Vicente Blasco Ibáñez es otro capitulo más en nuestra historia, que muy pronto conocerás... 

El féretro que hizo Benlliure durante su
 estancia en el convento del Carmen.




lunes, 20 de abril de 2015

Goerlich, el Arquitecto Mayor de la Valencia del siglo XX (Valencianos ilustres # 3 )


El arquitecto Goerlich

CIUTAT VELLA
Sant Francesc.


Francisco Javier Goerlich Lleó (Valencia 1886 - 1972). Fue uno de los arquitectos más decisivos en la formación del perfil de la ciudad de Valencia, tanto por el número de obras como por su cargo de arquitecto municipal en 1924 y arquitecto mayor entre 1931 a 1956.

Era el hijo del cónsul del Imperio Austrohúngaro en Valencia. Estudio arquitectura en Madrid y Barcelona donde se graduó. Después de trabajar libremente por Valencia durante una década, accedió a una plaza de arquitecto municipal del Ayuntamiento de Valencia en 1924, y en 1931 fue nombrado Arquitecto Mayor de Valencia.  Fue también arquitecto del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Arte en 1923, y ostentando este puesto pudo hacer unas reformas en algunos edificios de  Valencia, como el proyecto de la nueva Escuela de Comercio.

Francisco Javier destaco en su época por su capacidad de adaptar el estilo del edificio al gusto del cliente, siendo así uno de los principales representantes del “casticismo” valenciano como la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929. O edificios desde exóticos o neogóticos.

Fue el presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, y miembro de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, y de Bellas Arte de San Telmo de Málaga. Fue profesor  de la Escuela de Artes y Oficios de Valencia y directo del Centro de Cultura Valenciana en 1948. Dono al Museo de Bellas artes de Valencia su colección de arte formada por más de cien obras.

Entre sus obras en Valencia, cabe destacar:

-      Edificio Oltra – (1927)
-      Reforma de la Plaza del Ayuntamiento de Valencia (1931 – 33)
-      Edificio Martí Alegre, Hotel Londres – (1934)
-      Edificio Valls – (1935 )
-      Edificio Roig Vives – (1940 )
-      Edificio Campos – Calvet - (1935-41)
-      Colegio Mayor Luis Vives – (1935 - 1941)
-      Edificio Patuel – Longas – (1941)
-      Edificio Martí Cortina – (1942)
-      Monumento a los Caídos – (1944-46)


jueves, 22 de enero de 2015

San Vicente Ferrer (Valencianos ilustres # 3)

San Vicente Ferrer 
CIUTAT VELLA
La Xerrea

Vicente Ferrer Miquel nació en Valencia el 22 de enero de 1350, concretamente en la calle del Mar, donde hoy en día esta su casa natalicia. 

Su padre era el notario Guillermo Ferrer y su madre Constanza Miquel Revert. Tuvo siete hermanos, entre ellos fray Bonifacio Ferrer.  Fue bautizado en la Iglesia de San Esteban de Valencia.
Cuando contaba con apenas 16 años ingresó en la Orden de los Dominicos, en el Convento de Santo Domingo, tomando los hábitos en 1368 con 18 años. Unos meses después le enviaron a cursar estudios de Lógica en el “Estudi General” de Barcelona – lo que hoy en día sería la Universidad – Años más tarde (1370-1372) es profesor de esta asignatura en el “Estudi General” de Lérida, al mismo tiempo que estudiaba los de Naturales. Entre 1372 y 1376 estudia en Barcelona Sagrada Escritura, Lógica, Filosofia y Teología, para continuar sus estudios en Toulouse (Francia) Según cuentan llegó a aprenderse la Biblia de memoria y a hablar en hebreo y latín.

Al regresar a Valencia, fue elegido en 1379 prior del Convento de Santo Domingo. En 1380 escribió el tratado “Tractatus de Moderno Schismate” donde recoge sus ideas legitimidad del papa Clemente VII, en Avigñón. Durante los años 1380 y 1390 es encargado de diversas relaciones diplomáticas entre Benedicto XIII (el Papa Luna) y por el rey de Aragón Juan I, al mismo tiempo que se dedica a la predicación, compartiendo las idea del Papa Luna. Viajando por el sur de Francia y norte de Italia.
En 1390 dio clases de Teología en la Catedral de Valencia – en la actual Sala Capitular – Al poco tiempo renunció a su catedra en la Catedral y fue el confesor de la reina Violante, esposa del rey Juan I. También lo fue del Papa Luna en 1395.

En 1398 mientras estaba en el Convento dominico de Avignón, enfermo y al borde de la muerte, en un sueño ve a Cristo en compañía de Santo Domingo de Guzman y San Francisco de Asís, los cuales le encaran de ir por el mundo a predicar el Evangelio y se cura de su enfermedad.  Comienza a predicar contra los infieles de la Granda musulmana, los herejes de Suiza, Holanda, Francia e Italia. Sus sermones fueron tomados por escrito y se realizaban copias que más tarde con la imprenta el número de ejemplares se multiplico rápidamente. En tierras españolas predicó en multitud de localidades, siempre viajaba a pie, sin equipaje ni dinero, allí por donde pasaba sus consejos eran tenidos en cuenta, realizo multitud de milagros – se tiene constancia de 980 registrados – al santo lo suelen representar  con el dedo índice de su mano derecha levantado, ya que según la tradición con ese gesto era capaz de obrar milagros, llegando a ser apodado en Valencia como “San Vicent el del didet” [San Vicente, el del dedo]




Durante su predicación tuvo problemas con la coexistencia de judíos y cristianos, algunos dicen que propiciaba la violencia contra los judíos, otros que no lo hacía, ya que dentro de aquel ambiente de lucha entre las dos culturas, Vicente siempre quiso mantener la paz y la coexistencia pacífica, razón por la cual se le denomina Ángel de la Paz, Apóstol de Europa y Amante de Valencia
Murió en Vannes, Bretaña (Francia) el 5 de abril de 1419, a los 69 años y allí se encuentra enterrado en la catedral. Fue canonizado por papa Calixto III el 29 de junio de 1455. En el expediente de canonización costa hasta 872 milagros, es el santo con más milagros contabilizados.

Su tumba en la Catedral de Vannes

En nuestra ciudad solo se conservan dos reliquias del santo: Un pedazo de costilla que fue entregada a la Catedral de Valencia en 1597, por el general de los tercios españoles don Juan del Águila y la canilla segunda de la pierna entera junto con un pedazo de mortaja que fue entregado al Colegio  del Corpus Christi en 1601, por petición del Arzobispo San Juan de Ribera.

San Vicente Ferrer es considerado como el Santo Patrón de la Comunidad Valenciana.
Antes de morir dio un mensaje para que lo llevaran a todos los valencianos, se podría considerar como su testamento. El mensaje dice así:

 << ¡Pobre patria mía! No puedo tener el placer de que mis huesos descansen en su regazo; pero decid a aquellos ciudadanos que muero dedicándoles mis recuerdos, prometiéndoles una constante asistencia, y que mis continuas oraciones allí en el cielo serán para ellos, a los que nunca olvidaré.
En todas sus tribulaciones, en todas sus desgracias, en todos sus pesares, yo les consolaré, yo intercederé por ellos. Que conserven y practiquen las enseñanzas que les di, que guarden siempre incólume la fe que les prediqué, y que no desmientan nunca la religiosidad de que siempre han dado pruebas. Aunque no viva en este mundo, yo siempre seré hijo de Valencia. Que vivan tranquilos, que mi protección no les faltará jamás. Decid a mis queridos hermanos que muero bendiciéndoles y dedicándoles mi último suspiro. >>


lunes, 15 de diciembre de 2014

Tomás Vicente Tosca y Mascó. (Valencianos ilustres # 2)


Tomás Vicente Tosca y  Mascó.
CIUTAT VELLA
El Carmen

Fue un insigne topógrafo, arquitecto y matemático, físico y eclesiástico, nació en Valencia el 21 de diciembre de 1651. Precursor del pensamiento ilustrado, fue autor de varias obras en las que plasmó sus extensos conocimientos en las distintas materias.

Considerado el primer matemático de su época, escribió una monumental obra de nueve tomos: “Compendio Matematico”. Escribió también “Tratado físico-Matemático de Catortrica”, “Geometría elemental práctica”, “Compendium philosophicum” o “Tratado Arquitectura civil” entre otras.

En el terreno de la arquitectura, realizó numerosos trabajos. Bajo su dirección se construyó la fachada de la iglesia de la congregación. Hizo los planos para la construcción de la Puerta Real. Se dice que colaboró en la construcción de la fachada plateresca de la catedral, trazó los planos del antiguo teatro de comedias para el hospital, en la calle de las Comedias. También bajo su dirección y planos se construyó el Paraninfo de la Universidad de Valencia. Pero su obra Magna fue el trazado de un plano topográfico de la ciudad, que se conserva actualmente en el archivo del Ayuntamiento de Valencia.

Plano original conservado en el Ayuntamiento de Valencia. 



Casa natalicia del Padre Tosca 
El padre Tosca, considerado en la época como una verdadera escuela del saber, falleció en abril de 1723. En la fachada del número 29 de la calle Serranos, donde nació, figura hoy una lápida en su memoria. 


jueves, 16 de octubre de 2014

Francesc de Vinatea, defensor de los Fueros. (Valencianos ilustres # 1.)

Francesc de Vinatea” El defensor de los Fueros de Valencia.
Escultor: Manuel Rodriguez Vázquez. Año 1993. 

CIUTAT VELLA
Sant Francesc

 
Nacio en Morella (Castellón) en 1273  y murio en la ciudad de Valencia en 1333, en el mismo año en que se inscribio en la Historia de la Ciudad de Valencia. Hijo de un militar que estaba a las ordenes de Jaime I. 
Francesc se caso con Carbona, hija del señor de Todolella, vivía en Morella donde se dedicaba al comercio, un día descubrío a su esposa en adulterio y siguiendo las costumbres de la época la mató para defender su honor.  Arrepentido fue hasta Valencia para entregarse a la justicia, donde fue juzgado y absuelto por Jaime II. Volvio a Morella y cedió su señorio a Todolella a su hija Francisqueta.Vinatea regresó de nuevo a Valencia, y en mayo de 1333 fue elegido jurado, cargo que le llevaría a la fama, por un episodio histórico.

Según cuentan las crónicas, todo comenzó cuando la influencia de Doña Leonor de Castilla, casada en segundas nupcias con Don Alfonso II, el Benigno, Rey de Valencia, hizo que este concediese a D. Ferran,  hijo del primer matrimonio de Doña Leonor, algunas de las villas más importantes del Reino de Valencia (Játiva, Alzira, Sagunto, Alicante, Morella, Castellón de la Plana i Burriana), para dárselas en feudo a D. Ferran. Sus habitantes estaban indignados y de ninguna manera querían permitir la injusticia que suponía el "Contrafuero", de enfeudarles a D. Ferrán esas ciudades, debilitando el "brazo popular" de las Cortes. Por eso los vecinos de las villas afectadas acudieron a los jurados de Valencia en solicitud de soporte y de defensa. Los “jurats de la Ciutat ”, eligieron entre ellos a Francesc de Vinatea, Jurado del "Cap i Casal", hombre enérgico e insobornable, como portavoz del Reino, para que hablara con el rey.

El jurado no temía que la represalia del rey, que le podía costar su vida, y así lo dijo:

“yo me aventurare a plantear la cuestión ante el Rey mi señor, y no rogare por mi vida, y si me mata el Rey, por lealtad, por lo que si yo me aventuro, vosotros los demás jurados bien podéis acompañarme”

Así pues Vinatea junto a un grupo de personas ocupó la ciudad, con la orden de tomar el Palacio Real y someter al ejército real si recurrían a la violencia. Francesc entró en el palacio delante de todos los jurados y exigió al rey Alfonso II, anular la orden de enfeudamiento para su hijastro Ferrán, para evitar un contrafuero. Ante el rey pronuncio el siguiente discurso:
“Me maravillo del señor rey y de todo su consejo de las dotaciones que han consentido, cuando no podían separar dicha villas del Reino de Valencia, si lo hacía Valencia no sería nada, pero ellos no consentirían dichas dotaciones, los contradecían y los llamaba traidores”.
 
A lo que rey Alfonso le contesto, ante las palabras de la reina cuando esta se ofendió  por la osadía de un vasallo amenazando al rey:

   “¡Reina, reina!, nuestro pueblo, es franco y no es así, subyugado, como está el pueblo de Castilla, ellos Nos tienen como su Señor, y Nosotros a ellos como buenos vasallos y compañeros"

Así fue como un vasallo valenciano, apoyado en el derecho, se atrevió llamar traidor al Rey en presencia de la Corte al no cumplir la ley, arriesgando su vida para cortésmente pero firmemente decirle al rey que respetara las leyes y que mantuviera la integridad territorial del Reino de Valencia. 



Callejero la próxima vez que pases por la plaza del Ayuntamiento,  y contemples la estatua de Francesc de Vinatea, hazlo con orgullo. Pues ahí tienes a un hombre que fue el primer Jurat de la Ciutat, Cap y Casal del Antiguo Reino de Valencia. Que su demanda de mantener la integridad territorial valenciana fue admitida por el rey, además de ser un ejemplo de civismo y razonamiento pacífico, siendo un héroe civil . Protagonista del primer triunfo en Europa del constitucionalismo y  del Pueblo Valenciano que dio la cara y posiblemente también la vida por defender nuestros Fueros. 


Fueros de Valencia



"Cada uno de nos somos tanto como vos, pero todos juntos mucho más que vos". 
                                                                                     - Francesc de Vinatea -