martes, 29 de septiembre de 2015

LA CAMPANA SOLIDARIA


La Campana "San Antonio de Padua", la Campana Solidaria,
expuesta en el altar mayor de la Iglesia de San Miguel y San Sebastía,
junto a su párroco: Juan Andrés Taléns Hernandis.
-Fotografía propia-

Callejero seguramente recorriendo la ciudad te habrás dado cuenta de la situación de cómo están algunas personas que apenas tienen para comer, mientras a lo lejos escuchas el tañido de una campana...

Quizás esa campana que escuches puede que proceda de la Iglesia de San Miguel y San Sebastián de Valencia, y que muy pronto ampliará el bello sonido de sus bronces cuando en el próximo mes de octubre instalen en su campanario una nueva campana pequeña, de 125 kilos la cual estará dedicada a "San Antonio de Padua" 

Dicha campana de 60 cm de diámetro del año 1940, vuelve a relucir como en antaño, gracias al magnifico trabajo que han hecho  los chicos que forman el equipo de la empresa 2001 Técnica y Artesania de Massanassa. Que además le han proporcionado un nuevo yugo de madera para que pueda voltear alegremente desde su nuevo emplazamiento, pues dicha campanita, ha sido cedida en depósito a la parroquia por la antigua parroquia de San Antonio de Padua de la barriada Carrera En Corts de Valencia, por su párroco José María Colomer Egea. 

Pero la llegada de la Campana "San Antonio de Padua"  viene con fuerza, puesto que le acompaña una campaña solidaria de recogida de alimentos no perecederos que estará en uso durante el tiempo que este expuesta la campana y sea bendecida el 17 de octubre a las 19:30 e instalada en el campanario. Sin duda esta genial idea de la "Campana solidaria" ha sido ideada por los miembros de la asociación Mestres Campaners de Valencia - fundada en 1989 - quienes, junto a la colaboración de la parroquia, han promovido para la restauración de esta bella campana. 



Detalle de la campana, donde se ve la imagen de San Antonio
-Fotografía propia -
La idea de la campaña solidaria que presentan los campaneros, surge de la devoción llamada "Pondus pueri", el peso del niño, Atribuido a un milagro de San Antonio de Padua, que cuenta que una madre cuyo hijo murió ahogado tras caer al agua, por medio de su fe al santo, le prometió dar a los pobres tanto trigo como pesaba su hijo, su resucitaba, como así sucedió. Desde entonces la tradición cuenta que los padres prometían a San Antonio tanto pan como el peso de sus hijos, para que los protegiera de las epidemias y de otros males. 


Las primeras colaboraciones de los feligreses.
-Fotografía propia-



Así que desde aquí os animo a todos lo que leáis este post que, os acerquéis a ver la preciosa campana y aportéis vuestro "granito de arroz" llevan alimentos no perecederos para Caritas Parroquial. No os costara nada ayudar a vuestros vecinos de Valencia que tanto lo necesitan 

Desde aquí mis sincera felicitaciones a todas aquellas persona que han acompañado a la campana"San Antonio de Padua"  durante su viaje, su intervención de limpieza y restauración y también a Mestres Campaners por tan original idea.

¡¡¡ Enhorabuena !!!





domingo, 13 de septiembre de 2015

Fuente de la Zaidia o de las Flores (Fuentes de Valencia # 10 )




Zaidia

Recorriendo la ciudad por la zona de la Zaidia, seguramente habrás topado con la fuente que esta en una rotonda, entre el trafico de los coches, y las prisas, casi pasa desapercibida a nuestros ojos de callejeros, pero detengámonos un momento a admirarla. Su composición es muy sencilla, una balsa de cuyo centro se levanta un pedestal donde soporta un plato del que mana un chorrito de agua que cae con ligera gracia. Es una de las fuentes mas bonitas de la ciudad, por su simplicidad de formas y lineas.

Curiosamente esta fuente que malamente denominamos de la "Zaidia" es una fuente reutilizada, ya que su origen se encontraba en los sótanos de la actual Plaza del Ayuntamiento, en el Mercado de las Flores y que dispuso alli el arquitecto Javier Goerlich en su reforma.
Este singular ninfeo se elimino del mercado en 1961 cuando fue desmotada y traída hasta su actual ubicación.

La Fuente de las Flores, en el Mercado de las Flores, junto al ayuntamiento.
Año 1933. 






domingo, 6 de septiembre de 2015

La Torre del Agua

La Torre del Agua del Hospital General de Valencia
Fotografía: J.Luis Vila Castañer. 




Alguna vez habrás pasado por el Hospital General de Valencia, incluso entrado en sus instalaciones. Es raro que no te haya llamado la atención recorriendo en la Avenida del Cid, donde desde lejos, incluso cruzando el Puente de Chirivella camino a Valencia, la has visto en el alzándose en el horizonte. 

Me refiero a la Torre del Agua del Hospital General, seguramente hasta ahora no sabías que dicha construcción se llama así, porque esa es su función. Se trata de un depósito de agua de una capacidad hasta 175.000 litros, diseñada por el arquitecto Luis Albert, que en la década de los 60 fue levantada para abastecer todo el complejo hospitalario. Dispuesta en vertical, con sus 32 metros de altura y 52 de planta, ejercía el agua una mayor presión para llegar a todos los rincones del hospital. 

Curiosamente hoy en día, el deposito sigue en activo, pero solo actúa en caso de avería en la red general, dando agua a todo el hospital durante doce horas.  


jueves, 7 de mayo de 2015

La Calle de la Barchilla

Arco de la Catedral, losa y barchilla de madera. 

Rodeando la Seo Valentina por la parte lateral que da a la Plaza de la Almoina nos encontramos con la estrecha calle de la Barchilla, bajo el arco pasadizo que une la Catedral y el Palacio Arzobispal de Valencia, hay una marca muy especial en la piedra, la cual le da nombre a la calle.

Curiosamente esta piedra es de origen romano, ya que durante el renacimiento era bastante habitual colocar restos de épocas romanas, que aparecían al construir las casas, en lugares visibles a modo de  reliquia y homenaje a la antigüedad. - Uno de los lugares donde mejor puede apreciarse esta práctica es el zócalo de la fachada de la Basílica de la Virgen recayente a la Plaza de la Virgen, donde existen varias de esas lápidas, en muchas puede apreciarse las inscripciones. –  En cambio en la losa de piedra que se colocó en el arco  del Palacio Arzobispal no hay ninguna inscripción, pero si rastro de que se rascaron las letras conforme al uso que se iba a destinar, es decir, ser patrón de las cajas de pesar el cereal. Una barchilla equivalía a un cuarto de fanega es decir unos 10 litros.

Esta losa, tiene un dibujo de forma rectangular y dos muescas triangulares a los lados, que en el medievo sirvió de referencia a los carpinteros que fabricaban barchillas, cajas de madera y medida de volumen que servían para pesar el trigo. Pues como muchos de vosotros sabéis la calle de la Barchilla se encuentra próxima  a la calle  de la harina, a la del peso de la harina y al Almudín – antiguo almacén de grano – la toponimia evidencia que la zona estaba muy ligada a la industria del trigo, un producto que en la antigüedad servía para pagar el impuesto del diezmo a la Iglesia.

Así pues cuando un carpintero construía la suya se acercaba hasta el  lugar para comprobar si su caja encajaba con la del lugar. Porque la barchilla era una de las medidas del antiguo sistema medieval  que junto a las fanegas, varas, codos, pies y pulgadas eran los sistemas con los que se medían los productos. Y en cada región podían variar – y en ocasiones con demasiada diferencia – por eso surgió la necesidad de crear patrones de medida. La cual en este caso, era para los áridos del Reino de Valencia. Donde los valencianos comprobaban  su medida, hasta que cayó en desuso con la generalización del Sistema Métrico Decimal a partir de 1840 unificándose las medidas en toda España.  

lunes, 4 de mayo de 2015

La Fuente del Nimbo (Fuente de Valencia 9 )

La refrescante fuente
-fotografía propia-

Entre uno de los tramos ajardinados de la larguísima avenida de Blasco Ibáñez, concurrida por un sinfín de vehículos, de gente ajetreada y de universitarios. Se encuentra una pequeña fuente que oculta entre unos pinos hace las delicias al caminante que la encuentra, refrescando su visión. 

La aureola de la fuente en reflejos verdes naranjados
detalle del surtidor. 
Se trata de la Fuente del Nimbo. Un nombre ideal para una fuente ornamental sin nombre, porque ese ninfeo tiene una especial aureola, que solo a los ojos de los más expertos pueden observar su esplendor cuando al atardecer los rayos del sol se cuelan entre las hojas produciendo ese efecto de brillos sobre la pequeña y cuadrada alberca, destilando miles de raudales de luces naranjas que junto el verde hacen llamar la atención del caminante que la descubre, maravillado  en donde reside tanta belleza en una fuente tan simple como una taza de hormigón, sobre la cual se levanta un trípode que recuerda a formas neoclásicas un gran plato de donde un pequeño surtidor del color del naranja cobre con el verdín del tiempo hace surgir como arte de mágica fresco cristal líquido que atesoran las palomas para refrescarse y poder alzar el vuelo en el atardecer.
Palomas refrescandose
-fotografia de José Luis Vila Castañer -


jueves, 30 de abril de 2015

La Universidad de Valencia




La Universidad de Valencia “Universitat de València- Estudi General” fue fundada el 30 de abril de 1499 con el nombre de Estudi General, es una de las universidades más importante y antiguas de España.

Grabado del siglo XV del Estudi General
En el siglo XIII en Valencia se podía estudiar enseñanzas superiores, pero eran impartidas por entidades diferentes, por ello los Jurados de Valencia decidieron reunir todos los estudios dependientes en la ciudad y de la iglesia en un único “Estudi General ” como muestran los estatutos publicados en 1412 y aprobados por el obispo Hugo Llupià. Las aulas originales se instaló junto la Iglesia de San Lorenzo, aunque la libertad de educación otorgada por los Fueros de Valencia permitió que se establecieran escuelas en otros lugares. Esta unificación duró hasta 1416 pero fue la base de la creación de la Universidad, la cual los Jurados de Valencia querían que su rango de estudios universitarios alcanzara los impartidos en Salamanca y Bolonia.


Antigua Universidad de Valencia "La Nau"

El Concejo acordó la adquisición de casas y fincas que sirvieran para las instalaciones del Estudio General, mientras que los Jurados de Valencia elaboraron unos segundos estatutos que sobre la concesión de títulos de nivel universitario. Llevando a comprar a Isabel Saranyó el 1 de abril de 1493 de una casa con huertas y patios que se convertiría en la primera Universidad – actualmente Edificio de la Nave – y luego se dio lugar las Constituciones del Estudio General el 30 de abril de 1499. Solo faltaba las licencias correspondientes así pues dada la circunstancia de que el papa Alejandro VI era valenciano, de la Casa de los Borja y los jurados y el arzobispo de Valencia un sobrino del papa, acudieron al pontífice a conseguir la bula de erección. La cual fue expedida el 22 de enero de 1500, reconociendo la nueva Universidad y que autorizaba al arzobispo de Valencia otorgar los títulos de bachiller y doctor en su nombre. El día 19 de octubre de 1500 se inauguró el Estudio General de Valencia comenzando sus clases, las facultades de: Teología, Artes, Filosofía, Medicina y Derecho.

Se financiaba con los fondos públicos de la ciudad y con las matrículas de los estudiantes, las facultades más favorecidas era Teología, Derecho y Medicina, cuyos profesores cobraban 35 libras anules, mientras que Filosofía y Artes eran 25 libras anuales.


Actualmente es una Universidad pública orientada a la docencia e investigación en casi todos los ámbitos del Saber. Se divide en cuatro campus principales: Blasco Ibañez, Tarongers, Ontinyent y Burjasot – Paterna. Además contando con numerosas delegaciones como el edificio histórico de La Nave “La Nau”, El Jardín Botánico de la Universidad de Valencia o el Palacio del Cerveró. Dispone de red inalámbrica en todas sus instalaciones, servicios de correo electrónico para todos los estudiantes, laboratorios, centro de idiomas e instalaciones deportivas.


Campus de Tarongers


La Biblioteca de la Universidad cuenta con 1.392793  volúmenes, es la cuarta biblioteca universitaria más grande de España tras la Biblioteca  de la Universidad Compútense de Madrid, la de Barcelona y Sevilla.  

Biblioteca de Humanidades "Joan Reglà"


lunes, 27 de abril de 2015

El Puente de la Trinidad (Puentes y pretiles de Valencia # 2 )

El Puente de la Trinidad hoy en día.
Junto el Museo de Bellas Artes

Se trata del puente más antiguo de la ciudad, datado en el siglo XV. Fue construido en piedra sustituyendo a uno medieval de madera. Su nombre proviene del Monasterio de la Santísima Trinidad que está emplazado en uno de sus extremos. También se le ha denominado como “El pont dels Catalans” porque en su entorno se instalaron los repobladores de Lérida.

Es de estilo gótico, cuenta con diez grandes arcos apuntados de 16 metros de luz. Su longitud es de 158 metros.  Mateu Texidor fue el encargado de llevar a cabo esta obra de ingeniería entre los años 1401 y 1407. Tras una riada en 1517 tuvo que ser reconstruido como registra el libro de la Junta de Murs i Valls .

Estuvo adornado desde 1722 con unas esculturas cubiertas por casalicios del mártir mozárbe Bernando – a la izquierda  – y las hermanas mártires María y Gracia patronas de Alzira – a la derecha – Discha ornamentación fue costeada por el canónigo  de la Catedral Don Jaime Cervera. 

Desgraciadamente fueron destruidas en el asedio de los franceses durante la Guerra de la Independencia en 1808. Las esculturas que hoy en día luce el puente fueron colocadas en 1942, las cuales estuvieron originalmente en el Puente de San José que en 1906 se retiraron y guardaron en el Museo de Bellas Artes, el cual las colocó en el puente. Representan a San Luis Beltrán esculpida en 1693 y Santo Tomas de Villanueva en 1694 por el italiano Jaboco Antonio Ponzanelli. 

jueves, 23 de abril de 2015

Palmeras, los faros de tierra adentro.


Una  de las pocas alquerías con su tradicional palmera,
cerca de la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
-Fotografía de J. Luis Vila Castañer -

Callejero estarás cansado de tu caminar, por eso te invito a sentarte bajo la sombra estrellada de la palmera y si me lo permites, te contaré un cuento.

Como todo el mundo sabe, los marineros para orientarse en el mar, utilizan los faros, que según el juego de destellos, saben a qué puerto se acercan. Pero en tierra todo es distinto, los hombres de tierra firme, no toman rumbos, ni consultan mapas, lo único que funciona es saber conocer el terreno y sobretodo guiarse por las palmeras, que nos indican que camino proseguir.

Fueron los musulmanes quienes inventaron los "Faros de tierra a dentro". Ellos mandaron plantar en cada casa una palmera, o lo que es lo mismo, un faro. Cada palmera, es una guía para la orientación del viajero. Su luz es la altura, sus hojas son sus destellos que con solo mirar a lo lejos, el caminante podía orientarse, porque donde hubiera una palmera, allí había gente hospitalaria. Dirigiendo sus pasos hasta ella, los hombres podían encontrar agua y descansar a su sombra hasta reponerse y seguir su camino.

Hoy en día esto se ha perdido, ya no le damos la importancia que le daban los musulmanes, nos hemos olvidado de su función estratégica en tierra, y la gente ya no es tan hospitalaria y siguen sus caminos a través de pequeños artilugios que guardan en sus ropajes, ignorando la presencia de quienes se cruzan en su caminar.

Solo te diré una cosa callejero, cada vez que veas una palmera "abandonada" en mitad de la huerta junto a unas ruinas de una alquería, recuerda que no era un simple árbol ornamental. Era la señal que, en algún momento del tiempo ya lejano, en aquel lugar había gente esperando tu llegada.


lunes, 20 de abril de 2015

Goerlich, el Arquitecto Mayor de la Valencia del siglo XX (Valencianos ilustres # 3 )


El arquitecto Goerlich



Francisco Javier Goerlich Lleó (Valencia 1886 - 1972). Fue uno de los arquitectos más decisivos en la formación del perfil de la ciudad de Valencia, tanto por el número de obras como por su cargo de arquitecto municipal en 1924 y arquitecto mayor entre 1931 a 1956.

Era el hijo del cónsul del Imperio Austrohúngaro en Valencia. Estudio arquitectura en Madrid y Barcelona donde se graduó. Después de trabajar libremente por Valencia durante una década, accedió a una plaza de arquitecto municipal del Ayuntamiento de Valencia en 1924, y en 1931 fue nombrado Arquitecto Mayor de Valencia.  Fue también arquitecto del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Arte en 1923, y ostentando este puesto pudo hacer unas reformas en algunos edificios de  Valencia, como el proyecto de la nueva Escuela de Comercio.

Francisco Javier destaco en su época por su capacidad de adaptar el estilo del edificio al gusto del cliente, siendo así uno de los principales representantes del “casticismo” valenciano como la Exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929. O edificios desde exóticos o neogóticos.

Fue el presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, y miembro de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, y de Bellas Arte de San Telmo de Málaga. Fue profesor  de la Escuela de Artes y Oficios de Valencia y directo del Centro de Cultura Valenciana en 1948. Dono al Museo de Bellas artes de Valencia su colección de arte formada por más de cien obras.

Entre sus obras en Valencia, cabe destacar:

-      Edificio Oltra – (1927)
-      Reforma de la Plaza del Ayuntamiento de Valencia (1931 – 33)
-      Edificio Martí Alegre, Hotel Londres – (1934)
-      Edificio Valls – (1935 )
-      Edificio Roig Vives – (1940 )
-      Edificio Campos – Calvet - (1935-41)
-      Colegio Mayor Luis Vives – (1935 - 1941)
-      Edificio Patuel – Longas – (1941)
-      Edificio Martí Cortina – (1942)
-      Monumento a los Caídos – (1944-46)


lunes, 30 de marzo de 2015

La Casa del Verdugo (La Valencia negra # 4 )



Puerta de la Casa del Verdugo. 


Callejero hace un poco de tiempo atrás que te enteraste de lo que significan las muescas en la piedra de la Catedral de Valencia, en su puerto románica o Porta del Palau. Dichas marcas, cuenta la sabiduría popular que se fueron hechas por el hacha del verdugo y que en tu caminar por ese lugar sentías un extraño escalofrió… como es el mismo que puedes sentir al pasar por una oscura callejuela, apenas recorrida en la parte posterior de la Lonja, allí hay un casa con una oscura historia, una historia que forma parte de nuestra Valencia Negra.  Allí residió un hombre con un oficio común en aquella época y que para nuestra sociedad actual causa pavor a algunos. Se trataba del verdugo de la ciudad de Valencia.

Este hombre que tenía por nombre Pascual Ten se dedicaba a ejecutar a todas aquellas personas que habían cometido faltas, su pulso nunca le fallaba y actuaba de manera fría, sin piedad alguna. Como exigía un trabajo como era el suyo… pero algo sucedió que no se esperaba… acabó enamorándose de una reo de gran belleza: Josefa Gómez que había sido condenada por envenenar el café que su marido Tomás Huertas y la sirvienta un niña de 13 años, Francisca, habían tomado una mañana fría de diciembre, en la posada La Perla Murciana, al lado de la ya desaparecida Iglesia de San Bartolomé.  

El verdugo solicitó el indulto para la hermosa mujer, pero las autoridades no se lo otorgaron. 
Finalmente una mañana de 1896 ambos se dirigirían al patíbulo, donde él mismo con el alma hecha girones tuvo que ejecutar a la condenada por garrote vil. Ya fuera porque su maltrecho corazón no lo aguantó o porque no se le consideró con la suficiente sangre fría que hay que tener en el oficio, el caso que fue destituido de su cargo.


Fotomontaje Isabel Balensiya

Poco después las ejecuciones dejarían se ser públicas para llevarlas a cabo dentro de los recinto penitenciarios y con otros sistemas menos crueles.




Este oscuro relato de la ciudad, se la dedicó con mucho cariño a Viria Acte, a quien le gusta mucho esta historia y es un gran fan de mi blog y con gran pasión sigue todas mis entradas. Desde aquí le mandó un gran saludo. 


jueves, 26 de marzo de 2015

El Puente del Mar (Puentes y pretiles de Valencia # 1 )

El refrescante puente del Mar.
- fotografía de J.Luis Vila Castañer - 
Paseando por la Alameda encontramos un puente llamado, Puente del Mar, una obra de cantería, formado por diez arcos ojivales rebajados de 15.50 metros de luz cada uno. Consta de una longitud de 160 metros y 8.35 metros de ancho.
Este puente es uno de los muchos que conecta la ciudad con la otra orilla del Turia. Fue construido a instancias de la Junta de Murs i Valls entre 1592 y 1596 con sillares de piedra - ya que el puente de madera o mampostería fue destruido por una riada del Turia en 1589 - por el cantero Francisco Figuerola, siendo virrey don Francisco de Sandoval y Rojas – el futuro duque de Lerma -  valido de Felipe III. Recibe el nombre de Puente del Mar, porque era el camino natural hacía el Grao o Puerto, donde procedían muchas de las mercancías que llegaban a Valencia por el mar.


Cuando se acabó en 1596 se acuerda la instalación de un casalicio – o templete – en cuyo interior se coloca una cruz “La Creu del Pont del Mar” y sobre el tejado unas imágenes de San Vicente Ferrer, San Vicente Mártir y San Juan Bautista. Pero en 1709 un rayo destrozó parcialmente el casalicio que fue recompuesto pero cambiaron la cruz por una imagen de la Virgen de los Desamparados obra de Francisco de Vergara el mayor en 1721. 

En 1677 se colocó un segundo casalicio con una imagen de San Pascual Bailón, frente al de la Virgen. 100 años después una riada deterioró ambos templetes por lo que la Fabrica Nova del Riu ordeno al escultor Francisco Sanchis, que restaurase la imagen de San Pascual y construyera otra nueva imagen de la Virgen de los Desamparados. Las imágenes repusieron en 1782. La antigua Virgen ira a parar al Colegio Imperial de los Niños huérfanos de San Vicente Ferrer donde la destruirían en la Guerra Civil en 1936. En el siglo XVIII se reformó el puente añadiendo los adornos de las bolas en las balaustradas y algunos bancos en los muros laterales. Aun así tanto por las diferentes riadas que cruzaron Valencia fueron renovando las esculturas que fueron  destruidas definitivamente de la Guerra Civil.

En junio de 1933 se convirtió en un puente peatonal tras la reforma de Javier Goerlich las grandes escalinatas onduladas que recuerdan las olas del mar, formadas por 17 escalones cada una y dos pináculos con bancos que adornan los flancos del puente.

En los años 40 el escultor José Ortells fue nombrado el encargado de esculpir una imagen de San Pascual Bailón y Vicente Navarro el de hacer una nueva Virgen de los Desamparados en mármol. Son las imágenes que hoy en día podemos contemplar.


Recientemente al ajardinar el viejo cauce del rio, se ha creado una gran estanque circular bajo sus arcos, donde podemos rememorar como sería la imagen del Puente del Mar en el pasado cuando fluía el Turia. 

Detalle del Puente
- fotografía de José Luis Vila Castañer - 

jueves, 12 de marzo de 2015

La Finca Roja (Edificios históricos de Valencia # 1)

La Finca RojaFotografía: J.Luis Vila Castañer.

Puede que un día callejero hayas querido salir más allá del límite donde antes estaban al antiguas murallas, la zona conocida como extramuros, encontrándote en una de sus calles, del barrio de Arrancapins, un llamativo edificio de color rojizo, es lo que se denomina la Finca Roja, conocida también como casa – colmena. Se construyó entre 1929 y 1933, fue diseñada la finca por el arquitecto Enrique Viedma, siendo los contratistas José Valera y Federico Ferrando.

La Finca Roja surgió de la creación de un grupo de viviendas obreras para la zona del ensanche burgués. El edificio fue presentado en 1929 al concurso de la Caja de Previsión Social del Reino de Valencia, el cual estaba destinado a la construcción de viviendas para obreros acogiéndose a la ley de Casas Baratas de 1925.






El arquitecto Viedma diseñó la Finca Roja, componiéndola de una planta baja y cinco pisos. Utilizó hormigón armado, tanto en los cimientos como en la estructura, resolviendo esta última mediante  nervios y brochales combinados perpendiculares para resolver las irregularidades provocadas por los patios de luces, las escaleras y los triángulos de los chaflanes. El nombre la Finca Roja, viene del color del ladrillo de la fábrica, sobre zócalo de piedra de Godella, con el que arranca a nivel de calle. El ladrillo es la fábrica de Bonet Trenco.


Detalle de la fachada Fotografía: J.Luis Vila Castañer.


La cubierta esta diferenciada por cuatro tipos: de teja, de azulejo, cubiertas planas transitables y no transitables. Las de teja son de doble pendiente y se localizan en el contorno exterior del edificio, por encima de la última cornisa. La vertiente visible desde la calle, casi vertical, las cubiertas de azulejos, de forma abovedada donde están los miradores de la fachada exterior como las terminaciones de los torreones.


Vista aérea de las cubiertas del tejado

 Los ladrillos de cerámica vidriada son verdes y contrastan con el ladrillo rojo de la fachada, las cubiertas planas transitables se accede desde los pasillos de servicio de los trasteros y desembocan las chimeneas, las cuales están en pendiente para evitar embozos. Las cubiertas planas no transitables se ubican sobre los casetones de las escaleras, sobre la zona de los devanes y sobre los miradores de las fachadas interiores, están acabados en pavimento de baldosa cerámica.

La Finca Roja es sin duda un gran edificio el cual alberga 378 viviendas, en catorce patios, con pisos de 100 metros cuadrados, y los cuatro patios de los chaflanes con pisos mas grandes. La ultima planta es abuhardillada. Todos los zaguanes comunican las calle con el jardin interior muy amplio y pavimentado con losas de mármol. 

El Jardín de la Finca RojaFotografía: J.Luis Vila Castañer.

Finalmente cabe destacar es la fraternidad de los vecinos, que de vez en cuando y si es posible los jueves, se reúnen los "fincarrojenses"  se trata los inquilinos que habitan la finca, se reúnen para almorzar y especialmente recordar hechos pasados y presente. Amigos de casi toda la vida, hablan de juegos de cuando eran niños en el jardín de la Finca Roja. Amistades que en ocasiones llevaron hasta el altar creando matrimonios que habitarían juntos el edificio renovando las familias, y coleccionando nuevas historias que contar en estas reuniones.

Las reuniones de los vecinos de la finca roja
- fotografías de José Luis Vila Castañer - 


jueves, 5 de marzo de 2015

La Calle del Trench, el lugar donde se puede viajar al pasado.

Otra calle que surgió de la historia del Pueblo valenciano.
-Fotografía: Isabel Balensiya- 
Si realmente amas callejear por Valencia, segurisimo que conoces una estrecha calle que une las plazas del Mercado con la de Lope de Vega. Se trata de la calle del Trench.  
Su nombre procede porque en época medieval se rompió un trecho pequeño en la muralla para hacer “estraperlo” y evitar pasar las mercancías por los controles de la puerta de la muralla que había una cierta distancia. Así pues la palabra trench es un derivado del valenciano "trencar" (romper) para poder comunicar la ciudad, con el mercado que  - curiosamente el zoco islámico se encuentra donde hoy esta el Mercado Central - cuyos puestos se situaban, hasta entonces , al otro lado de la muralla, aunque dentro del recinto amurallado existía un mercado mas modesto. Los puestos tenían carteles con emblemas o dibujos, en vez de rótulos, para llamar la atención de los viandantes y atraer a posibles clientes, ya que no sabían leer, hecho que se daba con frecuencia en época medieval, sobretodo en las mujeres. 
Calle del Trench, desde la Plaza de Lope de Vega - 1900 - 
Desde tiempos inmemoriales ya se dedico esta vía a la venta de salazones, luego se establecieron carnicerías, pescaderos, droguerías.  Hoy en día esta cargada de gran variedad de pequeñas tiendas, las cuales son mas bien un puesto de venta, ya que la mayoría de las tiendas tienen prácticamente el mostrador pegado a al calle y el local es de pequeñas dimensiones. Quizás se encuentre aquí el encanto de la calle, ya que el comprador puede seleccionar su compra desde la propia calle, como cualquier puesto de mercado.
Calle del Trench
-Fotografía: Isabel Balensiya- 
Los edificios que forman la calle del Trench, apenas carecen de calidad artística, ya que no tienen mas historia que la de formar parte del ensanche de Valencia. En el siglo XVIII la calle fue adoquinada, un tiempo después en 1863 se le pavimento en mejores condiciones. En la actualidad es solo una calle mas de la ciudad, llena de tiendas curiosas de mercancía traída de Turquía y demás lugares del Próximo Oriente, mascaras venecianas, cafés, ropa laboral para empleados del hogar, algún que otro bazar y tiendas para "guiris" donde pueden encontrar souvernirs de nuestra ciudad. 

Si te detienes un día allí, tan solo un instante, podrás observar que es una calle  que al recorrerla te transporta al pasado de la ciudad.


lunes, 2 de marzo de 2015

Morir a la valenciana (La Valencia Negra # 3)

La vertiginosa visión de la Puerta de los Hierros desde arriba del Miguelete. 


En todas las ciudades hay lugares privilegiados para el suicidio, que no aparecen en ninguna guía, donde la gente acude para acabar con su vida. Y Valencia no es una excepción, el fatídico lugar se encuentra en uno de los símbolos más típicos de la ciudad, y son muchos los valencianos que lo han visitado y que poco a poco se va empequeñeciendo en el Skyline valenciano entre los enormes rascacielos. Se trata del Miguelete, en sus 600 años en el centro de Valencia, sus escalones han sido pisados por el Ángel Exterminador en varias ocasiones…

El primer caso documentado es 1418, cuando se estaba construyendo y uno de los obreros se mató al caer desde arriba. Veinte años después un sacristán que hacia tañer las campanas cayó también.
200 años más tarde, el 29 de junio de 1638 se despeñó Lorenzo Fuster, un niño de 6 años, hijo del campanero, cuando quiso alcanzar la cuerda de una campana.

El tiempo pasaba  y la Horrible Majestad de negro manto, seguía recorriendo los muros góticos de la torre…  la siguiente víctima de la torre, sería el 23 de diciembre de 1767, cuando se suicidó arrojándose al vacío, un soldado Manuel Sarcos, siguiendo  una funesta tradición que decía que el Miguelete era el lugar para todos los desesperados con el corazón roto y querían acabar con su vida. Porque pensaba que tirarse del Miguelete no dolía, era pesado subir las escaleras, pero una vez se tiraba, en cuanto su cabeza tocaba el suelo estaba muerto. Luego, el corazón, dejaría de suspirar por amor… El Miguelete era infalible.

El 11 de abril de 1831, el médico José Bruño, con 36 años puso fin a su vida.
El 30 de junio de 1861 Isabel Bartina Mestre, con 30 años, hija de un conocido comerciante valenciano. Un 14 de febrero de 1887, un joven de Ruzafa, Vicente Navarro con apenas 18 años también se arrojó al vacío.

Unos pocos años más tarde el 20 de noviembre de 1895, el maestro de obra. Antonio Labrandero sufrió un accidente cayendo a la plaza.

80 años más tarde, el 17 de septiembre de 1976, Miguel Montesinos de 26 años, subió a la torre y su cuerpo cayó junto a la Puerta de los Hierros. No se supo si su caída fue accidental o provocada por el mismo.

Finalmente la tragedia continúo un poco más, en el año 2012, fueron tres las valencianas que se arrojaron al vacío desde el Miguelete. La última fue el 20 de agosto de 2012 cuando una mujer de avanzada edad se lanzó desde lo alto de la torre gótica, sembrando el caos y el terror en los testigos que lo presenciaron.


¿Por qué la gente decidió subir arriba de la torre para “volar hacía la eternidad” ? Nunca se sabrá, cada cual tenía sus motivos. ¿Tan desesperados estaban para acabar con su vida “a la valenciana” ?  Desde aquí os digo, que la vida es el regalo más grande que tenéis, un don muy preciado. Y no hay nada tan grande como sentir como el corazón se te sale del pecho, junto a una respiración desbocada al llegar arriba del Miguelete y que la brisa te reciba junto las impresionantes vistas de la ciudad. Es un instante que te hace sentir vivo, y amar la vida. Sintiéndote orgulloso de pertenecer a esta gran ciudad como es Valencia.




jueves, 26 de febrero de 2015

Fuente de Joaquin Sorolla (Fuentes de Valencia # 7 )

La fuente de Sorolla llena de la luz valenciana que tanto amó. Fotografía: J.Luis Vila Castañer.


Continuando por las calles de la ciudad, llegamos a otra fuente, cuya ubicación en la playa de la  Malvarrosa no pudo haber sido mas acertada ya que si alguien ha retratado la temática de la playa valenciana ese fue Sorolla. En el centro de un estanque de piedra caliza con dos surtidores y taza poligonal. Se alza sobre un pedestal el busto en tamaño natural y en bronce del pintor Joaquin Sorolla y Bastida. 

El conjunto arquitectónico donde se encontraba el busto fue realizado del arquitecto Francisco Mora Berenguer. En la parte superior de la columnata una inscripción decía: "Valencia a Sorolla" junto la fecha de nacimiento y fallecimiento. El busto se encontraba sobre un pedestal que tenía en su parte frontal el escudo de la ciudad en relieve.

En 1962 se decidió colocarlo en el lugar que ahora ocupa, la Plaza de la Armada Española. En 1974 considerando que el busto quedaba muy pobre, el Ayuntamiento decidió colocar al fondo, la portada del antiguo Banco Hispano Americano que el banco cedió para tal fin.  - El edificio del Banco Hispano Americano se encontraba en la calle de las Barcas y había sido realizado en 1925 por Francisco Mora. - En la portada una inscripción dice: "Valencia a Sorolla"  y en el alto pedestal : Joaquin Sorolla Bastida (1863-1923). Año 1974. 

lunes, 23 de febrero de 2015

La fuente del llaurador valencià (Fuentes de Valencia # 6 )


La graciosa fuente al anónimo huertano valenciano


Recorriendo la Gran Vía del Marqués del Túria en uno de los tramos ajardinados, entre el constante ronroneo de los motores de los coches que cruzan la larga travesía nos llega a nosotros el rumor refrescante de una fuente, casi imperceptible que nos parece una ensoñación. Se trata de la pequeña alberca que se colocó en 1931, en tiempos de la II República Española, en cuyo centro se levanta un monumento, una estatua conmemorativa al labrador valenciano “llaurador valencià” esculpida en piedra por Carmelo Vicente Suria (1890 -1957).  Esta realizada una medida un poco menor que el natural, donde muestra fielmente a un hombre vestido de huertano valenciano con las tradicionales alpargatas, calzón corto, camisa que deja el pecho descubierto, faja a la cintura y la cabeza cubierta por la clásica barretina. Lleva la azada al hombre y sobre la espalda una vistosa manta que llega hasta el suelo.  

En la parte delantera del pedestal, el escudo de la ciudad sin corona y una inscripción “Any 1931. La ciutat de València, al llaurador valencià.” Dentras aparacen unos versos del poeta valenciano Teodoro Llorente << … sobri, sofrint, lleuger, for i lleal el que en l´aspre guaret clava la rella, i obri a l´aigua corrent fonda canal…>> En otro de sus lados unas lineas de Vicente Blasco Ibañez << Cuando toda la huerta dormia aún, ya estaba a la indecisa claridad del amanecer, arañando sus tierras queridas.>>


Detalle sencillo que pasa desapercibido en la ciudad, y que representa a quienes con su afanosa labor, proporcionó de alimentos a nuestra ciudad de manera humilde, un pequeño recuerdo  del antiguo trabajo en la huerta, la cual fue el orgullo de nuestra tierra. 

jueves, 19 de febrero de 2015

Gatos del Jardín Botánico de Valencia.


Redford
Mañana 20 de febrero se celebra el día internacional del gato, así que por ese motivo, vamos a parar nuestro callejear por la ciudad para detenernos en el Jardín Botánico de la Universidad de Valencia.  Dentro de este oasis urbano lo custodian unos 50 felinos que dependen directamente de los voluntarios que forman “Gatos del Jardín Bótanico” Quienes empezaron su labor en 1995 logrando que 100 gatos encuentre una casa y una familia que cuiden de ellos. 

Esta idea surgió de Mercedes Andina, la coordinadora e impulsora de esta colonia de gatos del jardín, de un viaje que hizo a Roma. En la década de los 90 los felinos abandonados en España estaban desprotegidos, en las perreras los mataban en cámaras de gas. Así que este proyecto salvaguarda el bienestar de estos gatos. 

Mercedes Andina, junto a Scaramouche 
“Gatos del Botánico” es un grupo privado, los cuales se autofinancian mediante las aportaciones que hacen los voluntarios y la organización de diversos mercadillos benéficos en algunas ocasiones al año. Donde todos los productos que se venden en el mercadillo están hechos por los propios voluntarios y cuyo beneficio esta íntegramente dedicado a la manutención y cuidados veterinarios de la colonia felina. 
Toñi y Pura unas de las voluntarias en los puestos de mercadillo

El precioso Scaramouche, paseando por el jardín
con sus 17 años, el mas viejo de la colonia. 
El grupo de voluntarios se encargan de ayudar y cuidar a los gatos, poniéndoles a su disposición pienso seco y agua en sus comederos y bebederos. Siempre escogiendo un pienso de calidad para no crear problemas de salud a la larga a los felinos. También vigilan el estado de salud de cada uno de ellos periódicamente. Se  esterilizan y castran a los gatos para controlar la población. Los gatos tienen todos su nombre, el cual se escoge de forma alfebetica, según el mes en que aparecen. Por ejemplo si un gato llega en enero, se le pone un nombre que empieza por “A” en febrero por “B” y así hasta complementar dos años. Es una forma de saber qué mes y año llego el animal al jardín. 
A su vez intentan buscarles una familia, y cuando lo consiguen el gatito es aislado unos días para ver su estado de salud, se desparasita, es vacunado y esterilizado si tiene más de 6 meses. 

Gatito afortunado que ha encontrado
una familia que le dará mucho cariño

Si quieres ayudar a los voluntarios:

1.   Apadrinar.
Ingresar dinero en una cuenta bancaria que irá destinado al cuidado del gato.

2.   Hacerse voluntario.
Si eres de Valencia o alrededores puedes ir, llevar comida, cuidar a los gatos en persona o colaborar en todo lo que puedas.

3.   Adoptar.
La adopción de los gatos es el principal objetivo. Si te interesa puedes pasarte por el jardín o ponerte en contracto con ellos a través de su Facebook: Gatos del Jardín Bótanico de la Universidad de Valencia.
4. Acudir a los eventos que organizan.
 A lo largo del año realizan acciones para recaudar fondos y así poder alimentar y prestar atención veterinaria a los felinos. 


Yo misma dando de comer a algunos felinos. 


lunes, 16 de febrero de 2015

Ciutat Vella, el corazón dorado de la ciudad. ( Distritos de la ciudad # 1)

Algunos ejemplos de calles amarillas de Ciutat Vella
- Fotografías y composición de J.Luis Vila Castañer - 

Valencia es una ciudad singular, una ciudad que ha sido capricho, sueño, deseo y posesión de muchos hombres. Valencia una ciudad femenina, patricia, sultana y beata. Que ha ido cautivando a sus ciudadanos y visitantes a través de los siglos.
Su secreto esta en su corazón dorado, en el llamado distrito de "Ciutat Vella" formado por los 
barrios de “La Seu” “La Xerea” “El Carmen” “El Pilar” “EL Mercat” y “San Francesc”

Plano de la zona que abarca Ciutat Vella.
Elaboracion: Isabel Balensiya

Ese enigma cautivador que posee lo descubrí, hace pocas semanas, cuando recorriendo la ciudad me percate que el casco histórico de Valencia es de color amarillo. Sí, es de un precioso tono amarillo brillante, casi dorado. Albariño le llaman algunas personas. 

Es en ese color que llena las callejas añejas de calidez, de una magia dorada que le da su esencia única a la ciudad y que solo algunos magos de la fotografía logran conjurar con sus artes. Es ese cromo que llena de luz, de remembranza de unas glorias pasadas, olvidadas ya por muchos y tan solo recordadas, por los historiadores.  Donde reside el secreto de ese entramado de estrechas calles, que un día protegió la muralla, llena de palacios que vieron tiempos mejores, de iglesias, de tiendas antiguas, de bares y edificios cuya piedra se envejece con el tiempo están vestidas de dorado, que contrasta con el negro de las sombras y el ornato esmeralda de la vegetación de los jardines que salpican cualquier pequeño rincón.

Es ese tono albariño el que hace latir un corazón urbano con una fuerza apasionante que invita a recorrer su piel de asfalto e incluso si prestas atención y guardas silencio escucharas las voces de fantasmas del pasado, de familias que en esos palacetes habitaron, de doncellas y caballeros, de amores, intrigas y rumores…y que aunque ya no estén entre nosotros, siempre que recorramos esas calles doradas surgirán ante nosotros asomándose a nuestro mundo y acompañándonos en nuestro caminar.

A mi gran amigo José Luis Vila, por todos esos paseos compartidos... 

jueves, 12 de febrero de 2015

Los Baños del Almirante

Los baños del Almirante en la actualidad. 


Callejeando por las estrechas calles del Barrio de la Seu, quizás te habrás encontrado un rotulo que dice “Baños del Almirante”, si te introduces por el estrecho callejón encontraras un fachada con un arco al estilo islámico. Ese lugar junto al Palacio de los Almirantes de Aragón, son unos baños cristianos – de ahí el nombre de la calle – que fueron construidos por Pere de Vilarasa, caballero y jurista durante el reinado de Jaime II. Los historiadores sitúan el edificio en el año 1313, cuando dicho caballero obtuvo una licencia por parte del rey Jaime II, el Justo, para construir un baño en un solar de su propiedad. El baño que elaboro Vilarasa tiene una distribución similar a un baño árabe de vapor o hammàn



Nada más atravesar el zaguán se pasa a un vestíbulo de planta rectangular, cubierto con vigas de madera. En el muro sur de esta sala se abren dos puertas que conducen a la sala fría y a la sala caliente. En lado oeste de esta sala se abre una puerta que conduce a una sala trapezoidal cubierta por una bóveda de cañón y por techumbre plana. 

VestíbuloFotografía: J.Luis Vila Castañer.
La sala fría es rectangular cubierta con bóveda de cañón, y con diez tragaluces estrellados.


Sala fría 

Visión de la cúpula de la sala templada 
La sala templada es la dependencia de mayores 
dimensiones. De planta rectangular está dividida en tres tramos mediante tres arcos que apean en dos columnas. El espacio central está cubierto por una cúpula octogonal sobre trompas, y en la cúpula se abren lucernas estrelladas. Los espacios laterales son rectangulares y están cubiertos con bóveda de cañón perforadas con lucernas estrelladas.




La sala caliente, al igual que la sala fría, es de planta rectangular cubierta con bóveda de cañón y con seis aberturas estrelladas.

Durante el siglo XIX los propietarios del baño, efectuaron importantes obras de renovación del lugar y le dieron al edificio un aspecto oriental con la construcción del arco de entrada y la decoración interior. 

Fachada y puerta de los baños, creada en el siglo XIX, y que hoy en dia se conserva. 

Sólo el vestíbulo quedo fuera de estas reformas. En 1959 los baños cerraron sus puertas después de más de 6 siglos funcionando como baño público. Entre 1961 y 1963 se llevaron a cabo un proyecto de restauración destinada a eliminar la trasformación del siglo XIX, excepto la portada dela entrada. En 1985 la Generalitat Valencia compró el edificio y en 1999 decidió acometer el proyecto de recuperación y rehabilitación. Las obras comenzaron en 2001 acabando con éxito en 2005.



Cúpula de los baños, su aspecto desde el exterior.
Las clarabollas de cristal, como cuencos boca abajo,
cubren las estrellas por donde salia el vapor y la luz.
Fotografía: J.Luis Vila Castañer.

Hoy en día el lugar nos muestra un atrezzo para darle ambientación y por unos momentos pensar que hemos retrocedido por el tiempo.

Unos bancos para sentarnos en la sala fria, junto unos zuecos
de madera para caminar cómodamente por los adoquines de espiga.
Fotografía: J.Luis Vila Castañer. 

Toallas de lino para secarnos, junto jarras de  aceites
 aromáticos y demás ungüentos.Fotografía: J.Luis Vila Castañer.

Y para cuando la necesidad aprieta, 
al fondo a la derecha encontrado el comù o letrina Fotografía: J.Luis Vila Castañer.